Ortorexia: comer demasiado sano también tienen sus riesgos

Ortorexia: comer demasiado sano también tiene sus riesgos

De igual manera, la ortorexia aísla socialmente ya que evitan reuniones donde no se comparte el mismo estilo de vida que ellos o son rechazados, reduciendo sus interacciones con terceros y llevando a los individuos a trastornos como la ansiedad. A nivel físico, existen efectos a largo plazo como falta de energía, intolerancia alimentaria, desnutrición, anemia o hipervitaminosis, acidosis metabólica, pancitopenia, hiponatremia, entre otras consecuencias que necesitan ser prevenidas antes de que sea muy tarde

Desde siempre hemos escuchado que hay que comer sano, seguir dietas, escoger alimentos con alto valor nutricional, entre otros, pero pocas veces surgen las advertencias de lo que sucede cuando esto se lleva al extremo, conocido técnicamente como ortorexia.

Los expertos definen este padecimiento como una obsesión psicológica por comer alimentos saludables, hasta el punto que la persona prefiere no comer a ingerir algo fuera de lo que cree sano, poniendo en riesgo no solo su salud física sino también mental.

Los peligros que esconde la ortorexia
Para la psicóloga, Juanita Gempeler, los signos de la ortorexia son muy claros: “(Las personas) se vuelven demasiado selectivos con los alimentos y tienen ideas irracionales que comienzan a guiar sus hábitos alimenticios”, explicó a Semana.

Sus motivaciones mayormente están basadas en la imagen física, pues a esta le dan mucha importancia y asocian la delgadez con el éxito, por lo que comer bien les proporciona una falsa autoestima y cuando no lo hacen, los sumerge en un mar de culpabilidad.
 
“Suelen tener una personalidad muy estricta, controladora y autocrítica hasta el exceso, incluso con comportamientos obsesivos-compulsivos”, explica a El Confidencial la nutricionista Eva Pérez.

No obstante, los especialistas afirman que llevar las dietas al extremo repercute primero en el bienestar emocional. “Eso altera el ánimo. Las personas que hacen ese tipo de dietas tienden a deprimirse con facilidad y a tener una vida emocional inestable”, señaló Gempeler.

De igual manera, la ortorexia aísla socialmente ya que evitan reuniones donde no se comparte el mismo estilo de vida que ellos o son rechazados, reduciendo sus interacciones con terceros y llevando a los individuos a trastornos como la ansiedad.

A nivel físico, existen efectos a largo plazo como falta de energía, intolerancia alimentaria, desnutrición, anemia o hipervitaminosis, acidosis metabólica, pancitopenia, hiponatremia, entre otras consecuencias que necesitan ser prevenidas antes de que sea muy tarde.

Para la psicóloga, Juanita Gempeler, los signos de la ortorexia son muy claros: “(Las personas) se vuelven demasiado selectivos con los alimentos. Foto Freepick

Fuente: Nueva Mujer

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