Jennifer López: no eres "mala madre" por rehacer tu vida

Jennifer López: no eres "mala madre" por rehacer tu vida

Jennifer estuvo con Alex Rodríguez por cuatro años y juntos formaron un hogar al lado de sus respectivos hijos. Ellos siempre trabajaron para estar juntos, dándoles su propio espacio. El padre de los mellizos es el cantante Marc Anthony, con quien estuvo diez años. Tras la ruptura, ambos decidieron mantener una relación amistosa para seguir viendo por sus hijos

En las últimas semanas, Jennifer López ha dado mucho de qué hablar por los encuentros que ha tenido con Ben Affleck que confirman cada vez más que están retomando la relación que tuvieron hace 11 años. Pero más allá de si regresó con él o no, la cantante ha abierto el debate sobre lo que significa para sus hijos, los mellizos Max y Emme, su situación amorosa.

Mientras que algunos celebran que la Diva del Bronx esté retomando su vida amorosa tras la ruptura con Alex Rodríguez, otros la critican por haberlo "superado tan rápido" o porque sigue saltando de relación en relación "sin conseguir algo estable".

Por supuesto no faltan aquellos que la señalan por "no pensar en sus hijos" o por el mal ejemplo que les está dando con sus "aventuras".

"Yo me pregunto qué pensarán sus hijos de ella". "Y los hijos de ella en que están qué opinan de todo esto o dónde duermen". "Luego que no se queje si la hija le sale igual". "Qué clase de madre es qué ejemplo le da a sus hijos", son comentarios que se leen en redes sociales sobre ella.

La respuesta a todos esos comentarios es simple: es su vida y nadie tiene por qué cuestionar la forma en la que ejerce su maternidad.

Jennifer estuvo con Alex Rodríguez por cuatro años y juntos formaron un hogar al lado de sus respectivos hijos. Ellos siempre trabajaron para estar juntos, dándoles su propio espacio.

El padre de los mellizos es el cantante Marc Anthony, con quien estuvo diez años. Tras la ruptura, ambos decidieron mantener una relación amistosa para seguir viendo por sus hijos.

Jennifer estuvo con Alex Rodríguez por cuatro años y juntos formaron un hogar al lado de sus respectivos hijos. Foto El Universo

La sociedad tiene muchos complejos con respecto a la edad, el físico y el estado civil de una mujer. Pero no están obligadas a cumplir con expectativas ajenas y el primer paso para romper todas esas presiones que ejercen sobre las mujeres es el enfoque en el propio bienestar.

Todas tienen (tenemos) derecho a hacer lo que les haga sentir plenas, a rehacer nuestra vida tras una ruptura. Si tienes hijos, es muy probable que te hayan bombardeado con opiniones no solicitadas sobre lo que deberías hacer por ellos luego de una separación o un divorcio. Empezando porque para la sociedad, una ruptura es una condena, un fracaso con el que vivirás el resto de tus días.

Un divorcio no es el fin del mundo y no significa que estarás condenada a la soledad o infelicidad eterna. No tienes por qué sentirte culpable de la ruptura ni tampoco pensar que no deberías pensar en otra cosa que no sean tus hijos. Si bien es cierto que ellos son tu prioridad, debes saber que no pueden estar bien si tú no estás bien.

Fuente: Publimetro
 

Más Noticias

Más Noticias