El libro de Will Smith está rompiendo récords de ventas.

Fachada: Will Smith derrumba al hombre feliz en su autobiografía

La vida de Will Smith se parece más a su personaje de “En busca de la felicidad” que a la del “Príncipe de Bell-Air”. En sus memorias el actor cuenta las etapas más duras de su vida, que han convertido su vida completa en una larguísima actuación.

En las pantallas y los medios de comunicación estamos acostumbrados a ver a Will Smith como ese tipo alegre y buena onda que nos arranca una sonrisa o nos asoma alguna lágrima con sus brillantes actuaciones. A sus 53 años, el actor se muestra en su libro como un hombre atormentado, que huye de sí mismo y se refugia en el personaje más largo de su carrera.

Problemas con la violencia, las sustancias ilegales y la infidelidad, se asoman a lo largo de todo el libro que recoge sus memorias. Y aunque tal vez sea temprano para publicar unas memorias a su edad, nunca es tarde para hacer catarsis sobre lo que a uno lo atormenta.

Will Smith y su padre tuvieron una difícil relación. Foto Archivo

El tema con su padre violento y alcohólico, muy duro de superar, es recurrente en su libro. "De niño, siempre me dije que cuando fuera mayor y fuerte, cuando ya no fuera un cobarde, mataría a mi padre por lo que le hizo a mi madre". Su padre, William Carroll Smith, golpeaba a su madre y era un hombre muy violento. Finalmente murió de cáncer en 2016 y Will no deja de pensar en que estuvo a punto de cumplir su promesa.

Los excesos e infidelidades

Desde su infancia, Will Smith lleva consigo el drama de su padre alcohólico y su madre golpeada a la que no pudo defender. “A partir de aquel día quise construir una vida externa que pudiera cubrir todo ese dolor. Esta imagen optimista y alegre proviene de una falta real de autoestima y respeto hacia mí mismo”, dice en su libro.

Así llegó a su etapa adulta y con el éxito vinieron los excesos, las relaciones tormentosas y la forma que encontró con su actual esposa, Jada Pinkett, para superarlas. “Nos hemos dado confianza y libertad el uno al otro. El matrimonio para nosotros no puede ser una prisión. No recomiendo ese camino a nadie”, sostiene.

Revela que en su juventud tuvo una etapa en la que practicó sexo desenfrenado para huir de sí mismo y buscando una mujer que lo amara. "Necesitaba alivio desesperadamente y recurrí al sexo desenfrenado. Desarrollé una reacción psicosomática al orgasmo: me daban arcadas y, a veces, vomitaba".

El libro “Will”, tiene altísimas ventas en estos momentos en Estados Unidos.

Más Noticias

Más Noticias