Digicine presenta "Z" una película de Brandon Christensen

En Z, Beth se siente atrapada por su condición de madre, cuidando a los demás antes de hacerlo por sí misma.

Por:  Yen Yen

Un buen día, su hijo trae a un amigo imaginario a la casa; sin embargo, ella no lo toma en cuenta. Incluso cuando las cosas comienzan a salir mal, ya que el nuevo amigo no es del todo bueno, ella. Pero a medida que Josh va cambiando a causa de sus nuevos hábitos de juego, Beth se ve obligada a tomar medidas ignorando el consejo de su esposo -Kevin-, ella droga a Josh, con lo que le ayuda a su problema. Josh ya no ve a Z. Beth sí. Y ahora, Z quiere ser su amigo.

NOTAS DEL DIRECTOR 

Cuando hice mi primera película (STILL/BORN), pasé un par de años junto con mi esposa en la llamada fase del bebé: esas largas noches, intercambiando turnos para alimentar al bebé y para dormir una noche completa. Esas experiencias me ayudaron a crear la historia de Mary, Jack y su bebé Adam dentro de esa primera cinta. Y al terminar de rodar, quise que mis nuevas experiencias como padre se plasmaran en otros proyectos. 

Lo que comenzó como una simple idea, se convirtió en una película que explora cómo, conforme envejecemos, nos desencantamos por las maravillas de nuestras propias mentes, de nuestra imaginación. Santa Claus, el Conejo de Pascua... queremos que ellos crean, incluso cuando nosotros mismos ya no lo hacemos. 

Z representa nuestro yo pasado, esa parte de nosotros que creía, la que no quiere trabajar de 9 a 5, esa parte que solo busca alinear a los soldaditos de juguete para una batalla masiva. Z representa nuestros miedos y deseos. Z somos nosotros. 

Considero que Z se adentra en un territorio complejo, va más allá de los instintos maternos/paternos de cuidar a un niño ocho años después del nacimiento, cuando todavía estás al pendiente de él pero le permites crecer para que se convierta en un ser único y que esa persona lleve consigo un pedazo de ti. 

Eso es lo que Z significa para mí. 

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